viernes, 29 de noviembre de 2013

CORONA DE ADVIENTO 2013

CORONA DE ADVIENTO



Significado.  El círculo de follaje verde, recuerda la eternidad de Dios y nos hace pensar en los miles de años de espera del Mesías, desde Adán hasta su nacimiento y, en la actual espera de la segunda venido de Cristo. El color verde significa la esperanza de la vida.   

Las cuatro velas que se colocan alrededor, significan la luz que disipan las tinieblas del pecado, son tres de color morado, que hablan del deseo de conversión y una rosa que habla de la alegría vivida con María, por la inminente llegada de Jesús. 

La vela blanca del centro es la Luz de Jesús que con su nacimiento, viene a iluminar definitivamente la vida del hombre. 

Celebración. Es una costumbre que reúne a la familia, pues es allí en donde se sugiere la celebración. La familia unida hace una oración en torno a la corona, con alguna meditación alusiva a las lecturas dominicales; se enciende una vela cada semana cantando algo que hable de la espera del Salvador. La noche del 24 de diciembre con las cuatro velas encendidas, se enciende por último la vela blanca cantando villancicos y se "acuesta al niño Jesús" en el nacimiento, como de costumbre, desde luego después de haber leído el Evangelio del relato del Nacimiento en Belén y de haber hecho una reflexión y oración todos juntos. Generalmente en los templos se reparten hojas con oraciones sugeridas para esta celebración.

 Algunas sugerencias

Si en este año se ha propuesto vivir el adviento y realizar su corona, tome en cuenta lo siguiente:

* Es mucho mejor si toda la familia participa en la elaboración de la corona, aprovechando el momento para motivar a los niños platicándoles acerca de esta costumbre y su significado.

* Asegúrense de colocar la corona en un lugar especial dentro de la casa; en un espacio fijo donde los niños la puedan ver, de manera que ellos recuerden constantemente la venida de Jesús y la importancia de prepararse para ese momento.

* Fijen con anticipación, el horario en que se prenderán las velas, esto hará que las cosas salgan mejor y que los niños comprendan que es algo importante. Recuerden que el invitado que se esta esperando es el más importante para nuestra familia.

* Para que todos participen y se sientan parte de la ceremonia, se pueden distribuir las funciones, por ejemplo:

-          Uno tendrá el encargo de arreglar y limpiar el lugar donde irá la corona antes de comenzar con esta tradición navideña.
-          Otro tendrá la función de apagar las luces al inicio y encenderlas al final.
-          Uno más puede dirigir el canto o poner la grabación de algún villancico.
-          Alguien más encargado de dirigir las oraciones.
-          Otro de leer las lecturas.
-          Y quien se encargue de encender las velas.

PRIMERA LITURGIA SEMANAL CON LA CORONA DE ADVIENTO

INDICACIONES
La corona sin ninguna vela encendida. Crear un ambiente recogido, con poca luz. Es recomendable colocar una imagen de la Virgen al lado de la corona, con un cirio a sus pies. De este cirio se puede tomar la llama para encender la primera vela de la corona.

Todos: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Monitor: Nuestro auxilio es el nombre del Señor.

Todos: Que hizo el cielo la tierra.

Monitor: Comenzamos un nuevo año litúrgico con el tiempo de Adviento, tiempo de preparación y espera. Encender, semana tras semana, los cuatro cirios de esta corona debe ser un reflejo de nuestra gradual preparación para recibir al Señor Jesús en la Navidad. Las luces de las velas nos recuerdan que Él es la Luz del mundo que ha venido a disipar las tinieblas. El color verde de la corona simboliza la vida y la esperanza que Él nos ha venido a traer.

Lector: Lectura tomada del libro del profeta Isaías: «Levántate, brilla, Jerusalén; que llega tu luz y la gloria del Señor amanece sobre ti. Pues mira como la oscuridad cubre la tierra, y espesa nube a los pueblos, mas sobre ti amanece el Señor y su gloria sobre ti aparece».  

Monitor: Quien dirige la oración, con las manos juntas, dice:

Nos recogemos unos instantes en silencio, e inclinando nuestras cabezas, vamos a pedir que el Señor bendiga esta corona de Adviento. 

Oremos. 
La tierra, Señor, se alegra en estos días,  y tu Iglesia desborda de gozo ante tu Hijo, el Señor Jesús, que se avecina como luz esplendorosa, para iluminar a los que yacemos en las tinieblas, de la ignorancia, del dolor y del pecado. Lleno de esperanza en su venida, tu pueblo ha preparado esta corona con ramos del bosque y la ha adornado con luces. Ahora, pues, que vamos a empezar el tiempo de preparación para la venida de tu Hijo, te pedimos, Señor, que, mientras se acrecienta cada día el esplendor de esta corona, con nuevas luces, a nosotros nos ilumines con el esplendor de Aquel que, por ser la Luz del mundo, iluminará todas las oscuridades. Te lo pedimos por Él mismo que vive y reina por los siglos de los siglos. 

Todos: Amén. 

Monitor: Vamos a encender ahora la primera vela de nuestra corona diciendo "Señor despierta en tus fieles el deseo de esperar la venida de Cristo, practicando las buenas obras, para que admitidos a su lado merezcan poseer el Reino Celestial, por Nuestro Señor Jesucristo....."
(Una persona encienda la primera vela mientras se entona

UN PUEBLO QUE CAMINA

UN PUEBLO QUE CAMINA POR EL MUNDO GRITANDO: “VEN, SEÑOR”.
UN PUEBLO QUE BUSCA EN ESTA VIDA LA GRAN LIBERACIÓN

Los pobres siempre esperan el amanecer de un día más justo y sin opresión.
Los pobres hemos puesto la esperanza en Ti, Libertador.

Salvaste nuestra vida de la esclavitud, esclavos de la ley, sirviendo en el temor.
Nosotros hemos puesto la esperanza en Ti, Dios del Amor.

El mundo por la guerra sangra sin razón, familias destrozadas buscan un hogar.
El mundo tiene puesta su esperanza en Ti, Dios de la Paz.

TODOS: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.  


SEGUNDA LITURGIA SEMANAL CON LA CORONA DE ADVIENTO

INDICACIONES
La corona al iniciar la liturgia debe estar encendida la primera vela. Crear un ambiente recogido, con poca luz. Es recomendable colocar una imagen de la Virgen al lado de la corona, con un cirio a sus pies. De este cirio se puede tomar la llama para encender la primera vela de la corona. 

Todos: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Monitor: Vamos a encender la segunda vela de nuestra corona. El Señor está cada vez más cerca de nosotros y debemos prepararnos dignamente para recibirlo en nuestros corazones. Hagamos un momento de silencio para elevar nuestra oración al Señor.

Lector: Lectura tomada del Evangelio según San Lucas:

«En el año quince del imperio de Tiberio César, siendo Poncio Pilato procurador de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea; Filipo, su hermano, tetrarca de Iturea y de Traconítida, y Lisanias tetrarca de Abilene; en el pontificado de Anás y Caifás, fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y se fue por toda la región del Jordán proclamando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías: Voz que clama en el desierto: Preparen el camino del Señor, enderecen sus sendas; todo barranco será rellenado, todo monte y colina será rebajado, lo tortuoso será recto y las asperezas serán caminos llanos. Y todos verán la salvación de Dios».

Monitor: Debemos preparar el camino del Señor y esto nos exige estar preparados interiormente para la venida del Señor Jesús, para que lo recibamos con un corazón reconciliado, cada vez más convertido y transformado, capaz de amar y entregarse a los demás. Hagamos un compromiso concreto para esta semana que nos ayude a disponernos cada vez mejor para su venida. (Se deja un momento de silencio)  
Monitor: Mientras encendemos la segunda vela de nuestra corona para el segundo Domingo y decimos:” Concédenos, Dios todopoderoso y eterno, que ningún acto terreno impida nuestra solicitud en prepararnos a la avenida de tu hijo, sino que la enseñanza de tu Celestial sabiduría nos lleve a una íntima unión con Él, que contigo vive y reina....."

Cantad con gozo, con ilusión ya se acerca el Señor. 

VEN VEN SEÑOR

VEN, VEN SEÑOR, NO TARDES. VEN, VEN, QUE TE ESPERAMOS.
VEN, VEN SEÑOR, NO TARDES. VEN PRONTO, SEÑOR.

El mundo muere de frío, el alma perdió el calor, los hombres no son hermanos, el mundo no tiene amor.

Envuelto en sombría noche, el mundo sin paz, no ve, buscando va una esperanza, buscando, Señor, tu fe.

Al mundo le falta vida, al mundo le falta luz, al mundo le falta el cielo, al mundo le faltas Tú.

Monitor: Elevemos ahora nuestras peticiones a Dios Padre y respondamos a cada una de ella: Ven Señor Jesús. 

Lector: Te pedimos, Padre, por nuestra Santa Iglesia Católica que se prepara para la venida de tu Hijo, para que siempre tengamos fijos los ojos en Aquél que nos trae la reconciliación. Ven Señor Jesús. 

Te rogamos por la paz en el mundo, para que en este tiempo de Adviento se viva con mayor intensidad el amor y la solidaridad. Ven Señor Jesús. 

Te pedimos, Padre, por cada uno de nosotros, para que hagamos esfuerzos por caminar al encuentro del Señor Jesús, que es la "Luz del Mundo". Ven Señor Jesús. 

Te rogamos también por nuestra familia, para que a ejemplo de la familia de Nazaret vivimos el amor mutuo y nos preparemos para la venida de tu Hijo. Ven Señor Jesús. 

Te pedimos que Santa María aliente nuestros pasos en este Adviento, y sea Ella quien nos enseñe a crecer en confianza y esperanza en la venida del Reconciliador. Ven Señor Jesús. 

(Se pueden añadir otras peticiones) 

Monitor: Acudamos a nuestra Madre para que nos obtenga abundantes gracias que nos ayuden a prepararnos, de la misma manera como Ella lo hizo, para recibir al Señor Jesús. Recemos junto un Ave María.  Terminemos este momento de oración cantando Madre (Junto a ti María).

Junto a ti, María,  como un niño quiero estar. Tómame en tus brazos,  guíame en tu caminar. 
Quiero que me eduques  que me enseñes  a rezar,  hazme transparente,  lléname de paz.
MADRE, MADRE, MADRE, MADRE (2)

Gracias, Madre mía,  por llevarnos a Jesús.  Haznos más humildes,  tan sencillos como tú.  Gracias, Madre mía,  por abrir tu corazón, porque nos congregas  y nos das tu amor

Monitor: Madre de la Esperanza… 

Todos: Ruega por nosotros. 

Todos: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.   

TERCERA LITURGIA SEMANAL CON LA CORONA DE ADVIENTO

INDICACIONES
La corona al iniciar la liturgia deben estar encendidas la primera y la segunda vela de la corona. Crear un ambiente recogido, con poca luz. Es recomendable colocar una imagen de la Virgen al lado de la corona, con un cirio a sus pies. De este cirio se puede tomar la llama para encender la tercera vela de la corona. 

Todos: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. 

Monitor: Estamos ya en la tercera semana de Adviento: aumenta nuestra alegría y nuestro júbilo por la venida del Señor Jesús, que está cada vez más cerca de nosotros. Empecemos nuestra oración cantando

VAMOS A PREPARAR LOS CAMINOS

VAMOS A PREPARAR EL CAMINO DEL SEÑOR. VAMOS A CONSTRUIR LA CIUDAD DE NUESTRO DIOS. VENDRÁ EL SEÑOR CON LA AURORA, EL BRILLARÁ EN LA MAÑANA, PREGONARÁ LA VERDAD. VENDRÁ EL SEÑOR CON SU FUERZA, ÉL ROMPERA LAS CADENAS, ÉL NOS DARÁ LA LIBERTAD.

El estará a nuestro lado, El guiará nuestros pasos. Él nos dará la salvación. Nos limpiará del pecado, ya no seremos esclavos. Él nos dará la libertad.

Visitará nuestra casa, nos llenará de esperanza. Él nos dará la salvación. Compartirán nuestros cantos, todos seremos hermanos. Él nos dará la libertad.

Caminará con nosotros, nunca estaremos ya solos. El nos dará la salvación. El cumplirá la promesa y llevará nuestras penas. El nos dará la libertad.

Monitor: Vamos a encender la tercera vela de nuestra corona de Adviento. El Señor está más cerca de nosotros y nos ilumina cada vez más. Abramos nuestro corazón, que muchas veces está en tinieblas, a la luz admirable de su amor.  

Lector: Lectura tomada del Evangelio según San Lucas:

«La gente le preguntaba: «Pues ¿qué debemos hacer?»

Y él les respondía: «El que tenga dos túnicas, que las reparta con el que no tiene; el que tenga para comer, haga lo mismo». Vinieron también publicanos a bautizarse, y le dijeron: «Maestro, ¿qué debemos hacer?»

Él les dijo: «No exijan más de lo que les está fijado». Le preguntaron también unos soldados: «Y nosotros ¿qué debemos hacer?»

Él les dijo: «No hagan extorsión a nadie, no hagan denuncias falsas, y conténtense con su paga».

Como el pueblo estaba a la espera, andaban todos pensando en sus corazones acerca de Juan, si no sería él el Cristo; respondió Juan a todos diciendo: «Yo les bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, y no soy digno de desatarle la correa de sus sandalias. Él les bautizará en Espíritu Santo y fuego. En su mano tiene el bieldo para limpiar su era y recoger el trigo en su granero; pero la paja la quemará con fuego que no se apaga».

Y, con otras muchas exhortaciones, anunciaba al pueblo la Buena Nueva».

Monitor: Vamos a encender la tercera vela de nuestra corona y se dice la oración del tercer Domingo:" Señor que ves a tu pueblo esperando fielmente la festividad del nacimiento de tu Hijo, concédenos celebrar la obra tan grande de nuestra salvación, con solemnes cánticos de alabanza, y con una inmensa alegría. Por nuestro Señor...."

Monitor: Acudamos ahora a Santa María, que colaborando con el Plan del Padre permitió que la luz del Señor ilumine a la humanidad, y pidámosle que siga intercediendo por nosotros en este tiempo de preparación. Recemos juntos la oración.  

Brillante Luna de la Nueva Evangelización,  que con tu fulgor iluminas la noche por la que tantos deambulan sin rumbo en el rumbo de la «cultura de muerte» alumbra todo humano caminar con la luz del Señor Jesús que sin igual sabes reflejar. Que así sea. Amén. 

MONITOR: Terminemos nuestra oración cantando Santa María de la Esperanza.

SANTA MARÍA DE LA ESPERANZA MANTÉN EL RITMO DE NUESTRA ESPERA.(2V).

Nos diste al Esperado de los tiempos, mil veces prometido en los profetas. Y nosotros de nuevo deseamos que vuelva a repetirnos sus promesas.

Brillaste como aurora del gran día, plantaba Dios su tienda en nuestro suelo. Y nosotros soñamos con su vuelta, queremos la llegada de su reino.

Viviste con la cruz de la esperanza, tensando en el amor la larga espera; Y nosotros buscamos con los hombres el nuevo amanecer de nuestra tierra.

Esperaste, cuando todos vacilaban, el triunfo de Jesús sobre la muerte. Y nosotros esperamos que su vida anime nuestro mundo para siempre

TODOS: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


CUARTA LITURGIA SEMANAL CON LA CORONA DE ADVIENTO

INDICACIONES
La corona al iniciar la liturgia deben estar encendidas las anteriores velas de la corona. Crear un ambiente recogido, con poca luz. Es recomendable colocar una imagen de la Virgen al lado de la corona, con un cirio a sus pies. De este cirio se puede tomar la llama para encender la tercera vela de la corona.

Todos: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Monitor: Alegrémonos porque el Señor está cerca de nosotros y viene a traernos la reconciliación. Encenderemos la cuarta y última vela de nuestra corona. Que este símbolo nos recuerde la proximidad de la venida del Señor Jesús, que viene a traernos alegría y esperanza.  Iniciemos la oración de esta semana cantando LA VIRGEN SUEÑA CAMINOS (u otro canto apropiado) 

La Virgen sueña caminos, está a la espera; la Virgen sabe que el niño está muy cerca.
De Nazaret a Belén hay una senda; por ella van los que creen en las promesas.

LOS QUE SOÑÁIS Y ESPERÁIS LA BUENA NUEVA, ABRID LAS PUERTAS AL NIÑO QUE ESTÁ MUY CERCA, EL SEÑOR CERCA ESTÁ EL VIENE CON LA PAZ. EL SEÑOR CERCA ESTÁ, EL TRAE LA VERDAD.

En estos días del año, el pueblo espera que venga pronto el Mesías a nuestra tierra. En la ciudad de Belén llama a las puertas, pregunta en las posadas, y… no hay respuesta.

La tarde ya lo sospecha, está alerta. El sol le dice a la luna que no se duerma. A la ciudad de Belén vendrá una estrella, vendrá  con todo el que quiera cruzar fronteras.

Lector: Lectura tomada del Evangelio según San Lucas:

«En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque , apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!» Y dijo María: «Proclama mi alma la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador porque ha puesto los ojos en la humildad de su sierva, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada.»

Monitor: La presencia del Señor Jesús entre nosotros nos llena de gozo y alegría. Es la Madre quien nos lo hace cercano, quien permite que esa Luz llegue a nosotros e ilumine nuestra vida. En compañía de Santa María encendamos la última vela de nuestra corona de Adviento mientras cantamos MI CASA SERÁ BELÉN  (u otro canto apropiado).

SEÑOR QUE CASA NO HALLASTE CUANDO NACISTE EN BELÉN,  HOY TE OFREZCO LA MÍA: MI CASA SERÁ BELÉN.
TÚ QUE ERES LUZ Y ERES VIDA, VEN A MI VIDA A NACER.
Y TE CUIDARE COMO TE CUIDO MÁRÍA,  COMO TE CUIDO JOSÉ, Y TE CUIDASE (2v).

Mi casa será Belén si viene mi puerta abierta  y si mi mente está alerta al resplandor de la fe
la fe que tuvo María. La fe que tuvo José.

Mi casa será Belén si doy mi llave a los pobres  y si sé amar a los hombres con el amor de tu ley. Igual que amaba María, igual que amaba José

(Una persona enciende la cuarta vela, orando en familia: "Te rogamos Señor, que infundas en nuestras almas, Tu gracia, para que reconociendo y venerando la Encarnación de Jesucristo Tu Hijo, anunciada por el ángel a María, consigamos por su pasión y su cruz, llegar a la Gloría de su Resurreción, por Jesucristo Nuestro Señor........"

 (Se pueden hacer alguna peticiones acudiendo a la intercesión de la Virgen María respondiendo después de cada petición:

Por intercesión de tu Madre, escúchanos Señor.)

Monitor: Oremos.

Padre misericordioso, que quisiste que tu Hijo se encarnara en el seno de Santa María Virgen, escucha nuestra súplicas y concédenos tu gracia para que sepamos acoger al Señor Jesús, tu Hijo, que contigo vive y reina en unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

MONITOR: Terminemos nuestra oración cantando LLEGARA LA LIBERTAD

Caminamos hacia el sol esperando la verdad, la mentira, la opresión cuando vengas, cesarán

LLEGARÁ CON LA LUZ LA ESPERADA LIBERTAD (BIS).

Construimos hoy la paz en la lucha y el dolor; nuestro mundo surge ya en la espera del Señor.

Te esperamos, tú vendrás a librarnos del temor; la alegría, la amistad son ya signos de tu amor.

TODOS: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


ORACIÓN PARA SER REZADA EN FAMILIA RODEANDO EL PESEBRE EN LA NOCHEBENA

Queremos poner en sus manos esta oración para ser rezada en familia, en la Nochebuena o el día de Navidad.

Jesús nació en la humildad de un establo, de una familia pobre (ver Lc 2, 6-7); unos sencillos pastores son los primeros testigos del acontecimiento. En esta pobreza se manifiesta la gloria del cielo (ver Lc 2, 8-20). La Iglesia no se cansa de cantar la gloria de esta noche:

La Virgen da hoy a luz al Eterno.  Y la tierra ofrece una gruta al Inaccesible.  Los ángeles y los pastores le alaban, y los magos avanzan con la estrella.  Porque Tú has nacido para nosotros,  Niño pequeño, ¡Dios eterno!  Sólo hoy será Navidad si en ti y en tu familia nace de María el Señor Jesús.

INICIO DE LA ORACIÓN

Todos santiguándose dicen:

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

El padre de familia, al comenzar la celebración, dice:

Alabemos y demos gracias al Señor, que tanto amó al mundo que le entregó a su Hijo.

Todos responden:

Bendito seas por siempre, Señor.

Luego el padre de familia dispone a los presentes para la bendición, con las siguientes palabras:

El Señor Jesús ha nacido de Santa María. El pesebre que adorna nuestro hogar nos recuerda el gran amor del Hijo de Dios, que ha querido habitar entre nosotros. Aquello que ocurrió hace dos mil un años, lo revivimos esta noche santa (día santo) en el misterio. El Señor Jesús es el mismo, ayer, hoy y siempre. Que esta Navidad fortalezca nuestros pasos en el tercer milenio cristiano.

Uno de los miembros de la familia lee el siguiente texto de la Sagrada Escritura:

LECTURA
Lc. 2, 4-7a: María dio a luz a su hijo primogénito.

Escuchemos, ahora, hermanos, la palabra del Santo Evangelio según San Lucas:

En aquellos días, José, que era de la casa y familia de David, subió desde la ciudad de Nazaret, en Galilea, a la ciudad de David, que se llama Belén, en Judea, para inscribirse con su esposa María, que estaba encinta. Y mientras estaban allí le llegó el tiempo del parto, y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre.

Palabra del Señor

Todos responden:

Gloria a Ti, Señor Jesús.

Después de la lectura se canta "NOCHE DE PAZ", mientras el menor de la familia coloca al Niño en el Pesebre.

NOCHE DE PAZ

Noche de paz, noche de amor: llena el cielo un resplandor; en la altura resuena un cantar:
"os anuncio una dicha sin par, en la tierra ha nacido Dios, hay en Belén de Judá".

Noche de paz, noche de amor: todo duerme en derredor; sólo velan mirando la faz de su niño en angélica paz, José y María en Belén (2 veces)

Noche de Dios, noche de paz: esplendor inmortal, luz eterna en la noche brilló: es la gloria del Hijo de Dios. Duerme el Niño Jesús. (2 veces)

PETICIONES

Otros dos miembros de la familia dirigen las peticiones:

En este momento en que nos hemos reunido toda la familia para iniciar las fiestas de Navidad, dirijamos nuestra oración al Señor Jesús, Hijo de Dios vivo y de Santa María, que quiso ser también hijo de una familia humana; digámosle: Por tu nacimiento, señor, protege a nuestra familia.

Señor Jesús, Palabra Eterna, que al venir al mundo, anunciaste la alegría a la tierra, alegra nuestros corazones con la alegría de tu visita. Por tu nacimiento, señor, protege a nuestra familia.


Reconciliador del mundo, que con tu nacimiento nos has revelado la fidelidad de Dios-Padre a sus promesas, haz que nosotros seamos también fieles a las promesas de nuestro bautismo. Por tu nacimiento, señor, protege a nuestra familia.

Rey del cielo y de la tierra, que por tus ángeles anunciaste la paz a los hombres, conserva en tus paz nuestras vidas y que haya paz en nuestro país y en todo el mundo. Por tu nacimiento, señor, protege a nuestra familia.

Hijo de Santa María, que quisiste serte Hijo de Mujer, concédenos descubrir que María es también nuestra Madre y ayúdanos a amarla con la ternura filial de tu corazón. Por tu nacimiento, señor, protege a nuestra familia.

Dios-con-nosotros, que quisiste nacer en el seno de una familia, bendice nuestro hogar para que en el siempre reine el amor de manera especial acuérdate de las familias que en estas fiestas de navidad viven en soledad y dolor y haz que sientan el consuelo de saberse hijos de la gran familia de Dios. Por tu nacimiento, señor, protege a nuestra familia.

Se pueden añadir otras peticiones libres

Terminemos nuestras peticiones rezando la oración de los hijos de Dios: Padre Nuestro.

ORACIÓN DE BENDICIÓN

Luego el padre de familia dice:

Señor Dios, Padre nuestro,  que tanto amaste al mundo que nos entregaste a tu Hijo único  nacido de María la Virgen, dígnate bendecir este nacimiento y a la familia cristiana que está aquí presente, para que las imágenes de este Belén nos ayuden a profundizar en la fe.
Te lo pedimos por Jesús, tu Hijo amado, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Amén.

Concluida la bendición del pesebre toda la familia reza junta la siguiente oración:

Salve, Reina de los Cielos  y Señora de los ángeles;  salve raíz, salve puerta, que dio pasó a nuestra luz.

Alégrate, Virgen gloriosa, entre todas la más bella; salve, agraciada doncella, ruega a Cristo por nosotros.

El padre de familia dice:

Que con el auxilio de tan dulce intercesora.
Todos responden:
Seamos siempre fieles en el terreno caminar.

Todos santiguándose dicen:

En el nombre del padre, del hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Podemos ofrecerle al Señor Jesús una respuesta de fe concreta, en esta navidad y Nuevo Año.

Especialmente podemos proponernos expresarle nuestro amor en algo práctico y efectivo, en relación con nuestros hermanos más pobres, a través de alguna obra de caridad.

BENDICIÓN DE LA CENA DE NOCHEBUENA

En el centro de la mesa se colocará una vela apagada.

Toda la familia, de pie, se reúne alrededor de la mesa. Santiguándose dicen:

El Padre, el hijo y el Espíritu Santo, sean glorificados en todo tiempo y lugar por la Inmaculada Virgen María. Que Así sea. Amén

La madre de familia dice:

Hoy nos encontramos reunidos celebrando el nacimiento del Señor Jesús de la Virgen María. Dios, en muestra de su inmenso amor, envió a su hijo para que la comunión perdida por el pecado fuera restablecida. Él nos reúne esta noche y, unidos de la misma forma que la familia de Nazaret, nos muestra que nuestra espera no ha sido en vano.

Uno de los hijos lee:

"Había en la misma comarca unos pastores, que dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño. Se les presentó el ángel del Señor, y la gloria del Señor los envolvió en su luz; y se llenaron de temor. El ángel les dijo: "No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo y Señor; y esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre". Y de pronto se juntó con el ángel una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: "Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace"." (Lc. 2, 8-14)

Y todos responden:

Gloria a Ti, Señor Jesús, que hoy has nacido de la Virgen María.

Mientras uno de los hijos enciende el cirio colocado en medio de la mesa, todos entonan el siguiente canto:

CAMPANA SOBRE CAMPANA

Campana sobre campana y sobre campana una, asómate a la ventana verás al niño en la cuna.

BELÉN, CAMPANAS DE BELÉN QUE LOS ÁNGELES TOCAN, ¿QUÉ NUEVAS ME TRAÉIS? (2 veces)

Recogido tu rebaño, ¿adónde vas, pastorcito? voy a llevar al portal mi canción y mi cariño.

Campana sobre campana y sobre campana dos, asómate a la ventana, porque está naciendo Dios.

Para finalizar; el padre de familia reza la siguiente oración de bendición:

Oremos.

Dios Padre,  que nos enviaste a tu Hijo muy amado,  derrama tu bendición sobre estos alimentos  y también sobre los miembros de este hogar,  para que así, como ahora acogemos, gozosos, a tu Hijo Reconciliador, lo recibamos también confiados cuando vengas al fin de los tiempos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Todos responden:

Amén.

En el nombre del Padre, del hijo y del espíritu Santo. Amén.



LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO I ADVIENTO CICLO A - 01 DICIEMBRE 2013

LA ANTIRUTINA




PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de Isaías 2,1-5

Visión de Isaías, hijo de Amós, acerca de Judá y de Jerusalén: Al final de los días estará firme el monte de la casa del Señor en la cima de los montes, encumbrado sobre las montañas. Hacia él confluirán los gentiles, caminarán pueblos numerosos. Dirán: «Vengan, subamos al monte del Señor, a la casa del Dios de Jacob: él nos instruirá en sus caminos y marcharemos por sus sendas; porque de Sión saldrá la ley, de Jerusalén la palabra del Señor.». Será el árbitro de las naciones, el juez de pueblos numerosos. De las espadas forjarán arados, de las lanzas, podaderas. No alzará la espada pueblo contra pueblo, no se adiestrarán para la guerra. Casa de Jacob, ven, caminemos a la luz del Señor.

SALMO RESPONSORIAL (SAL 121)

Vamos alegres a la casa del señor

Qué alegría cuando me dijeron:
«Vamos a la casa del Señor»!.
Ya están pisando nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén. R.

Allá suben las tribus, las tribus del Señor
según la costumbre de Israel,
al celebrar el nombre Señor;
en ella están los tribunales de justicia,
en el palacio de David. R.

Desead la paz a Jerusalén:
«Vivan seguros los que te aman,
haya paz dentro de tus muros,
seguridad en tus palacios». R

Por mis hermanos y compañeros,
voy a decir: «La paz contigo».
Por la casa del Señor, nuestro Dios,
te deseo todo bien. R.

05.- SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol San Pablo a los Romanos 13,11-14

Dense cuenta del momento en que viven; ya es hora de despertarse del sueño, porque ahora nuestra salvación está más cerca que cuando empezamos a creer. La noche está avanzada, el día se echa encima: dejemos las actividades de las tinieblas y pertrechémonos con las armas de la luz. Conduzcámonos como en pleno día, con dignidad. Nada de comilonas ni borracheras, nada de lujuria ni desenfreno, nada de riñas ni pendencias. Vestíos del Señor Jesucristo.

06.- EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 24,37-44

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé. Antes del diluvio, la gente comía y bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca; y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos; lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre: Dos hombres estarán en el campo: a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo: a una se la llevarán y a otra la dejarán. Por lo tanto, estén en vela, porque no saben qué día vendrá su Señor. Comprendan que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón estaría en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa. Por eso, estén también ustedes preparados, porque a la hora que menos piensen viene el Hijo del hombre.».

CREDO NICENOCONSTANTINOPOLITANO

Creo en un solo DIOS, PADRE todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, JESUCRISTO, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz. Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros los hombres y por nuestra salvación, bajó del cielo; y por obra del Espíritu Santo se encarnó de  María,  la  Virgen,  y  se  hizo  hombre.
Y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el ESPÍRITU SANTO, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo, recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo la iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

PLEGARIA UNIVERSAL

En este momento de espera activa, de preartacion, miremos a nuestro corazón y presentemos desde alli nuestras necesidades al Padre:

1.- Por la Iglesia, peregrina en el mundo: para que haga participes a todas las personas de la esperanza que ilumina su camino y despierte así en ellas el deseo y la certeza de la salvación. Roguemos al Señor.

2.- Te pedimos, Padre por el Papa, Francisco, para que ante cada adversidad se vea socorrido por el Amor que tienes a tu Iglesia. Roguemos al Señor.

3.- Por nuestras comunidades cristianas: para que la cercania del salvador nos estimule a vivir como hijos de la luz, rechazando en todo momento las obras de las tinieblas. Roguemos al Señor.

4.- Por aquellos en quienes la dureza de la vida ha apagado toda ilusión: para que nuestra oración y fraternidad hagan florecer en ellos la esperanza y la voluntad de comprometerse por un mundo mejor. Roguemos al Señor.

5.- Por los Goberantes; para que, por encima de todo interes egosita promuevan la paz y el respeto a los derechos de los hombres y de los pueblos. Roguemos al Sñeor.

Gracias, Señor porque hoy nos das razones para vivir y para amar, para llenar nuestro vacio existencial, para vencer incansables la perenne mezauindad humana, para iniciar hoy la apsionante tarea que nos confias: el adviento inacabado de un hombre y un mundo nuevos. Ayuudanos, Señor, con la fuerza de tu Espiritu. Amen.


COMENTARIO

El ciclo litúrgico que hoy comienza va a tener a Mateo como evangelista base. “Hermanos, ¡Despierten de su sueño!”. Nuestro sueño es la rutina. La rutina nos oculta el transcurrir inexorable de los días.
Jesús describe esta rutina: “En tiempos de Noé, la gente comía, bebía, se casaba…”. Un hombre supo ver las cosas a tiempo: “Noé entró en el arca”.
Pero los demás siguieron viviendo hasta que, “cuando menos lo esperaban, llegó el diluvio y se los llevó a todos”. La rutina nos traga a todos. Piensen en esos “debería reaccionar…, es preciso que actúe… ¡es tremendo cómo pasan los años!..., si pudiera volver…, si los jóvenes supieran”.
Nosotros lo sabemos. Basta con escuchar a Jesús: “Dos hombres estarán en el campo, al uno se lo llevarán y al otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo, a una mismas tareas, unos duermen y otros viven.
Unos no se preparan para nada y otros están dispuestos. ¿Despiertos a qué?. La llamada a la vigilancia, lo repite Jesús, es a una vigilancia de buena calidad. Puede tomar el aspecto de una angustia paralizante, o convertirse en un “¿para que?” que suponga un desprecio del mundo y de las taras terrenas.  No, la vigilancia evangélica es por el contrario una vida actual poderosa, ya que en ella se verifica constantemente  la  calidad  de  interés y de atención de lo que uno  está haciendo.
Nuestra costumbre (comer-.tele-auto), nuestras preocupaciones (ganar mas; acaba esta tarea) nuestros proyectos de ocio (el fin de semana,  las  vacaciones).  ¿Hacer todo  esto de nosotros unos hombres que utilizamos la vida a fondo?. ¿O es el amor, es decir la vida al cien por ciento? ¿Dónde está el servicio fraternal, los afanes misioneros, la oración? “No tengo tiempo” es a veces el grito de la vida intensa. Pero a menudo es la canción de la rutina, porque la rutina canta muy bien.
La vigilancia cristiana no es más que la vida ante Dios, la vida con Dios. Se hacen exactamente las mismas cosas, pero esas cosas tienen un interés más, una  densidad.
“A uno se lo llevarán y al otro lo dejarán”. Los vigilantes se arraigan ya en lo eterno, los rutinarios se quedan en la superficie de las coas y en cada momento corren el peligro  de  verse  barridos.
La verdadera vigilancia, lejos de quitar el gusto por las coas de la vida, les da el sabor de las iniciaciones de los aprendizajes apasionantes. ¡Qué maravilla convertirse  a través de todo lo que uno vive en una persona que se construye para la eternidad y que construye una parte de la humanidad eterna!. ¿La anti-rutina?. Reflexionar recuperarse, no dejar que sea el reloj lo único que dicta nuestra vida, no dejarse atar por la agenda, por los automatismos, por el “siempre he hecho esto”.
El cristiano “que está preparado” es aquel que vive lo ordinario tan libremente tan conscientemente que esto lo mantiene despierto para lo inesperado incluida la hora extraordinaria la ultima quizás traicionera: “Estad vigilantes para que  no  los  sorprenda”.

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 01: Is 4, 2-6; Sal 121; Mt 8, 5-11.
Martes 02: San Francisco Javier presbítero (MO) Is 11, 1-10; Sal 71; Lc 10, 21-24.
Miércoles 03: Is 25, 6-10ª; Sal 22; Mt 15, 29-37.
Jueves 04: Is 26, 1-6; Sal  117;  Mt 7, 2 1.24-27.
Viernes 05:  Is 29, 17-24; Sal 26; Mt 9, 27-31.
Sábado 06:   San Ambrosio, Obispo y Doctor de la Iglesia (MO) Is 30, 18-21.23-26; Sal 146; Mt 9, 35—10, 1.6-8.
Domingo 07:  Domingo II de Adviento. Is 11, 1-10; Sal 71; Rm 15, 4-9; Mt 3, 1-12.



viernes, 22 de noviembre de 2013

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XXXIV - T.O. CICLO C - 24 NOVIEMBRE 2013

¿PUEDE JESÚS SER NUESTRO REY?.
  


1. Antes de la Misa se distribuyen velas a los fieles y se enciende el cirio pascual colocado sobre el altar, igual que durante el tiempo pascual. Después del signo de la cruz y el saludo inicial, el celebrante se dirige con estas o semejantes palabras:

En comunión con el Santo Padre Francisco, que concluye hoy en Roma el Año de la fe, también nosotros queremos dar cumplimiento al camino, personal y comunitario que hemos vivido. Demos gracias a nuestro Señor por el tiempo de renovación que nos ha concedido. Junto con la Iglesia universal, reflexionemos también sobre cómo la hemos vivido y si se ha renovado nuestro compromiso por la fe. La solemnidad de Jesucristo Rey del Universo alarga la perspectiva de nuestra reflexión y nos remite a aprovechar la certeza de la fe en la promesa de que el Señor nos ha hecho y que conservamos en nosotros con la esperanza que no decepciona.

2. Sigue el acto penitencial con la aspersión de los fieles
(para recordar el bautismo como inicio del camino de la fe).

3. Liturgia de la Palabra (XXXIV Domingo del Tiempo Ordinario, Año C, Nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo.

PRIMERA LECTURA

Lectura del segundo libro de Samuel 5,1-3

En aquellos días, todas las tribus de Israel fueron a Hebrón a ver a David y le dijeron: «Hueso tuyo y carne tuya somos; ya hace tiempo, cuando todavía Saúl era nuestro rey, eras tú quien dirigías las entradas y salidas de Israel. Además el Señor te ha prometido: "Tú serás el pastor de mi pueblo Israel, tú serás el jefe de Israel."».
Todos los ancianos de Israel fueron a Hebrón a ver al rey, y el rey David hizo con ellos un pacto en Hebrón, en presencia del Señor, y ellos ungieron a David como rey de Israel.

SALMO RESPONSORIAL (Sal 121)

Que alegria cuando me dijeron: “vamos a la casa del Señor”

Qué alegría cuando me dijeron:
«Vamos a la casa del Señor»!.
Ya están pisando nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén. R.

Allá suben las tribus, las tribus del Señor,
según la costumbre de Israel,
aL celebrar el nombre del Señor;
en ella están los tribunales de justicia,
en el palacio de David. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 1,12-20

Damos gracias a Dios Padre, que nos ha hecho capaces de compartir la herencia del pueblo santo en la luz. Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas, y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido, por cuya sangre hemos recibido la redención, el perdón de los pecados. Él es imagen de Dios invisible, primogénito de toda criatura; porque por medio de él fueron creadas todas las cosas: celestes y terrestres, visibles e invisibles, Tronos, Dominaciones, Principados, Potestades; todo fue creado por él y para él. Él es anterior a todo, y todo se mantiene en él. Él es también la cabeza del cuerpo: de la Iglesia. Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, y así es el primero en todo. Porque en él quiso Dios que residiera toda la plenitud. Y por él quiso reconciliar consigo todos los seres: los del cielo y los de la tierra, haciendo la paz por la sangre de su cruz.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Lucas 23,35-43

En aquel tiempo, las autoridades hacían muecas a Jesús, diciendo: «A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido.»
Se burlaban de él también los soldados, ofreciéndole vinagre y diciendo: «Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo.».
Había encima un letrero en escritura griega, latina y hebrea: «Éste es el rey de los judíos.».
Uno de los malhechores crucificados lo insultaba, diciendo: «¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros.».
Pero el otro lo increpaba: «¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en el mismo suplicio? Y lo nuestro es justo, porque recibimos el pago de lo que hicimos; en cambio, éste no ha faltado en nada.»
Y decía: «Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino.»
Jesús le respondió: «Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso.».

EL CREDO

a) Después de la homilía, el celebrante introduce a los fieles con estas o semejantes palabras:
Hace un año, al inicio del Año de la fe, nos ha sido entregado el texto del Símbolo de la fe. Nuestra tarea no era solamente aprender la fórmula del Credo de memoria. San Agustín dice: “estas breves fórmulas son presentadas a los fieles  para que, creyendo, se rindan ante Dios, rendidos ante él vivan rectamente, viviendo rectamente purifiquen su corazón y, una vez purificado el corazón, comprendan lo que creen”.
Hoy devolvemos el Credo. Con las velas encendidas, recordando el bautismo como inicio del camino de nuestra fe y la misión de todo cristiano de darla en testimonio, queremos profesar solemnemente en la Iglesia, comunidad de los creyentes, nuestra adhesión a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo..

b) Se encienden las velas con el cirio pascual.

El celebrante dice:

Reciban la luz de Cristo.

c) El celebrante reza la oración:

En el bautismo se hicieron luz en Cristo.
Caminad siempre como hijos de la luz
para que perseverando en la fe,
puedan salir al encuentro del Señor que viene,
con todos los santos, en el reino de los cielos.

d) Toda la comunidad canta o reza solemnemente el Credo.

CREDO NICENOCONSTANTINOPOLITANO

Creo en un solo DIOS, PADRE todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, JESUCRISTO, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz. Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros los hombres y por nuestra salvación, bajó del cielo; y por obra del Espíritu Santo se encarnó de  María,  la  Virgen,  y  se  hizo  hombre.
Y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el ESPÍRITU SANTO, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo, recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo la iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

e) Se termina con la siguiente oración:

Dios nuestro Padre,
Escucha a tus hijos que profesan juntos
La fe de su bautismo
Dales siempre la ayuda de tu gracia.
Iluminalos cada dia con la luz de la fe.
Guialos con el Espíritu Santo
Por los caminos de este mundo,
Para que encuentren a sus hermanos,
Y sean los evangelizadores que necesitas
Para hacer conocer la buena nueva
De la salvacion
Entonces todos los hombres
Reunidos en un solo rebaño
Conducido por un solo pastor,
Tu Hijo Jesús,
Recibirán en herencia la dicha
Y el descanso prometido
A aquellos que se dejan guiar hacia ti,
Que eres Dios y vives por lso siglos de los siglos.

PLEGARIA UNIVERSAL

Queridisimos hermanos, invoquemos a Cristo, el Rey del Universo, sea unánime nuestra oración, en esta unidad de fe, que el Espiritu Santo genera en nuestros corazones. Digamos juntos:
R.- Escuchanos, Señor.

1.- Por la Santa Iglesia Católica, para que siempre fiel a su Maestro, Jesucristo, anuncie a todo el mundo la salvación recibida. Escuchanos, Señor

2.- Por nuestro Papa Francisco, el Obispo José Antonio, los presbíteros y diáconos para que acompañados por el Espíritu Santo profesen valerosamente la fe en el Salvador. Escúchanos, Señor

3.- Por los laicos dedicados al cuidado pastoral, para que se dejen guiar por tu Palabra, que ilumina y salva. Escúchanos, Señor

4.- Por nuestras familias, para que inspirados por ti, sepan afrontar con fe y amor reciproco las dificultades y pruebas de la vida. Escúchanos, Señor

5.- Por nuestros queridos difuntos, para que la fe en el Cristo resucitado que los animaba durante la vida terrena se transforme en la certeza de estar con él en su Reino. Escúchanos, Señor

6.- Por nosotros aquí presentes, para que sepamos seguir a Cristo y nos hagamos portadores de su Evangelio a las personas con que nos encontramos en el camino de nuestra vida. Escúchanos, Señor

Señor Jesucristo, Rey del Universo, vuélvete propicio a estos fieles tuyos; ellos  confían solo en ti: reanima en ellos la fe y haz que estén siempre dispuestos a profesarla. Tú que vives y reinas por lo siglos de los siglos.

COMENTARIO

Con esta celebración terminamos el ciclo litúrgico C y que mejor que celebrando a Jesucristo, Rey del universo. La realeza de Cristo es un dato del evangelio, pero no es fácil ver qué es lo que aporta a nuestras vidas de hoy. ¿En qué sentido puede Jesús ser nuestro Rey?.
Partamos  de la noción de realeza: se caracteriza por su relación con la realidad política, o sea con un poder en la ida colectiva. Un rey era la felicidad o la desdicha de sus  súbditos por su buena o mala política. ¿Tiene una política Jesús rey?
Algunos creen que en el evangelio pueden encontrarse todos los elementos para ella. Aplicándolos, tendríamos a Jesús como rey.
En la práctica las cosas no han ido muy bien. A lo largo de toda la historia de la Iglesia a Jesucristo se le ha vinculado con regímenes conservadores o ideologías de izquierda. Pero para la mayoría de los cristianos, el evangelio no tiene nada que ver con la política ¿Jesús es rey?.
¡Perfectamente!.  No se trata más que de los “corazones”, de una relación muy especial y muy privada con Jesús. Dejemos para “los otros” la política sucia y villana.
 Si las estructuras colectivas hacen desgraciados a muchos hermanos nuestros, nosotros cantaremos cánticos y haremos magníficas plegarias por la paz
y el bienestar del mundo. Como vemos, esquematizando las cosas en su mas alto grado, se trata de dos tentaciones opuestas: vincular a Jesús a una política o llevarlo muy lejos de toda política. ¿Es  posible salir de este dilema?. Creo que si, en la medida en que nos dejemos empapar de las bienaventuranzas, que son la carta magna de la “política”  de Jesús: “Más vale ser pobre que egoístamente rico y explotador de los pobres”.
Los políticos se reirán de eso. Lógico. Pero también nos reímos nosotros cuando los políticos nos dicen que es posible que muchos hombres vivan juntos de una forma justa y feliz (tal es la definición de la política) sin cambiar los corazones. Así es como Jesús será realmente nuestro rey. No sólo reinando en los corazones, sino en unos corazones cambiados.  Es preciso que los cristianos tomen más conciencia de la importancia de las realidades colectivas, y por tanto de la política, para la felicidad de muchos, sobre todo de los pobres, de los indefensos. Entonces es cuando el evangelio revela su fuerza social. No ofrece un régimen político ideal, pero critica sin cansancio todos los regímenes concretos. 
Forma hombres capaces de concebir mejores regímenes y sobre todo capaces de comprometerse.
Cuando los hombres superan sus problemas personales para intentar construir sobre las bienaventuranzas un mundo  más  fraternal,   allí reina  Jesucristo.

7. Antes de la Misa o después de que termine, se pueden exponer, en un lugar preparado para ese fin, al lado del altar, las reliquias de los santos (el patrono del lugar). Se reza la letanía de todos los santos u otra oración adecuada (una oración al patrono del lugar), pidiendo la fe viva para la comunidad cristiana y la fuerza para profesarla. Sigue la bendición con las reliquias y la despedida.


PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 25: Dn 1, 1-6-20; Sal ; Dn 3, 52-56; Lc 21, 1-4.
Martes 26: Dn 2, 31-45; Sal: Dn 3, 57-61; Lc 21, 5-11.
Miércoles 27: Dn 5, 1-6.13-14.16-17.23-28; Sal; Nd 3, 62-67; Lc 21, 12-19.
Jueves 28: Dn 6, 12-28; Sal; Dn 3, 68-74; Lc 21, 20-28.
Viernes 29: Dn 7, 2-14; Sal: Dn 4, 75-81; Lc 21, 20-28.
Sábado 30:   San Andrés apóstol (F) Rm 10, 9-18; Sal 18; Mt 4, 18-22.
Domingo 01 Dic.: Domingo I de Adviento. Is 2, 1-5; Sal 121; Rm 13, 11-14; Mt 24, 37-44.



viernes, 15 de noviembre de 2013

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XXXIII T.O. CICLO C - 17 NOVIEMBRE 2013

CON SU PERSEVERANCIA SALVARÁN SUS ALMAS



PRIMERA LECTURA

Lectura de la profecía de Malaquias 3,19-20a

Miren que llega el día, ardiente como un horno: malvados y perversos serán la paja, y los quemaré el día que ha de venir –dice el Señor de los ejércitos–, y no quedará de ellos ni rama ni raíz. Pero a los que honran mi nombre los iluminará un sol de justicia que lleva la salud en las alas.

SALMO RESPONSORIAL (Sal 97)

El Señor llega para regir los pueblos con rectitud

Toquen la cítara para el Señor,
suenen los instrumentos: con clarines y al son de trompetas,
aclamen al Rey y Señor. R.

Retumbe el mar y cuanto contiene,
la tierra y cuantos la habitan; aplaudan los ríos,
aclamen los montes al Señor, que llega para regir la tierra. R.

Regirá el orbe con justicia y los pueblos con rectitud. R.

 SEGUNDA LECTURA

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 3,7-12

Ya saben cómo tienen que imitar nuestro ejemplo: no vivimos entre ustedes sin trabajar, nadie nos dio de balde el pan que comimos, sino que trabajamos y nos cansamos día y noche, a fin de no ser carga para nadie.
No es que no tuviésemos derecho para hacerlo, pero quisimos daros un ejemplo que imitar. Cuando vivimos con ustedes se lo mandamos: El que no trabaja, que no coma.
Porque nos hemos enterado de que algunos viven sin trabajar, muy ocupados en no hacer nada. Pues a esos les mandamos y recomendamos, por el Señor Jesucristo, que trabajen con tranquilidad para ganarse el pan.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Lucas 21,5-19

En aquel tiempo, algunos ponderaban la belleza del templo, por la calidad de la piedra y los exvotos.
Jesús les dijo: «Esto que contemplan, llegará un día en que no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido.».
Ellos le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?».
Él contestó: «Cuidado con que nadie los engañe. Porque muchos vendrán usurpando mi nombre, diciendo: "Yo soy", o bien: "El momento está cerca"; no vayan tras ellos. Cuando oigan noticias de guerras y de revoluciones, no tengan pánico. Porque eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendrá en seguida.».
Luego les dijo: «Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países epidemias y hambre. Habrá también espantos y grandes signos en el cielo. Pero antes de todo eso les echarán mano, los perseguirán, entregándolos a las sinagogas y a la cárcel, y los harán comparecer ante reyes y gobernadores, por causa mía.
Así tendran ocasión de dar testimonio. Hagan propósito de no preparar su defensa, porque yo les daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario suyo..
Y hasta sus padres, y parientes, y hermanos, y amigos los traicionarán, y matarán a algunos de ustedes, y todos los odiarán por causa mía. Pero ni un cabello de su cabeza perecerá; con su perseverancia salvaran sus almas.».

CREDO NICENOCONSTANTINOPOLITANO

Creo en un solo DIOS, PADRE todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, JESUCRISTO, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz. Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros los hombres y por nuestra salvación, bajó del cielo; y por obra del Espíritu Santo se encarnó de  María,  la  Virgen,  y  se  hizo  hombre.
Y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el ESPÍRITU SANTO, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo, recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo la iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

PLEGARIA UNIVERSAL

Oremos al Señor, nuestro Dios:

1.- Por la Iglesia; para que sea en medio del mundo como una luz que anuncia al que ha de renovar tgodas las cosas. Roguemos al Señor.

2. Por todos los que trabajan por la construcción de un  mundo más humano, más justo, según el proyecto de Dios; para que no se desalienten y perseveren en su empeño. Roguemos al Señor.

3.- Por los jovenes, dueños del futuro inmediato; para que encuentren orientacion, guia y apoyo en la proyección de sus ideales nobles y no vean defraudadas sus esperanzas. Roguemos al Señor.

4.- Por nosotros, aquí reunidos; para que, conviviendo y desvivendonos, afrontemos la vida con optimismo cristiano. Rguemos al Señor.

Escucha, Señor la oración de tu pueblo, que pone su confianza en tu amor. Pro Jesucristo nuestro Señor.

COMENTARIO

El templo de Jerusalén era una de las maravillas del mundo antiguo. En torno  a Jesús, las gentes lo contemplan, se sienten a gusto ante aquel formidable esplendor. Dios está allí, en su casa. Y ellos son realmente el pueblo elegido. De todo eso que están viendo, dice Jesús, no quedará piedra sobre piedra. La reacción es inmediata, todo judío sabe muy bien que la destrucción del templo anunciará el final de los tiempos. Maestro ¿cuál será la señal? ¿Cuándo ocurrirá eso? Como siempre Jesús, desecha la curiosidad un tanto inútil y va derecho a lo que hay que hacer para reaccionar debidamente en las circunstancias angustiosas. Sobre todo responde, no crean demasiado pronto en el fin del mundo. Habrá seguramente más de un parto dramático, pero de tal o cual destrucción surgirá una vida más grande.
Los discípulos no han de esperar que se les dé una fecha próxima y definitiva de la parusía (La Segunda Venida de Cristo en gloria): pese a la caída de Jerusalén y a la destrucción del Templo en el año 70, pese a las persecuciones contemporáneas, deben seguir esperando y habituarse a mantener su firmeza en la espera.
Por tanto, hay que tener muy en cuenta que no hay ninguna descripción del fin del mundo. El centro del relato se encuentra en una frase a mitad del texto: "Pero antes de todo eso..." Lucas quiere explicar que no se sabe cuando ocurrirá el fin del mundo, y al preguntar los discípulos a Jesús cuando vendrá el día, la respuesta consiste en decir que deben suceder muchas cosas que parecerán el fin sin serlo. Lo que importa, pues, no es conocer la fecha de la parusía, sino tener claro que "antes de todo eso" los discípulos serán perseguidos. No serán unas persecuciones reservadas al tiempo final, sino que la persecución se convertirá en característica fundamental de la vida del cristiano mientras dure la historia del mundo.
El optimismo y la confianza empapan las palabras de Jesús: "yo les daré palabras y sabiduría...", "ni un cabello de su cabeza perecerá", "salvarán sus almas". Al tiempo que Lucas escribe su evangelio es testigo de que esta Buena Nueva está llegando "a los confines de la tierra" (Hch. 1.9) entre odios y cárceles, pero sobre todo, con la fuerza de la presencia del Señor, que hace mantener constantes a los discípulos.
Testimonio, fe en la asistencia del Señor a sus testigos y perseverancia en la lucha y los sufrimientos son algunos de los puntos a subrayar en estas últimas palabras que Jesús dirige a todo el pueblo.

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 18: 1M 1, 10-15.41-43.54-57.62-64, Sal 118; Lc 18, 35-43.
Martes 19: 2M  6,  18-31; Sal 3;  Lc   19,   1-10.
Miércoles 20: 2M 7, 1.20-31; Sal 16; Lc 19, 11-28.
Jueves 21: La Presentación de la Santísima Virgen María (MO). 1M 2, 15-19; Sal 29; Lc 19, 41-44 ( o bien Za 2, 14-17; Sal: Lc 1, 46-47; Mt 12, 46-50).
Viernes 22: Santa Cecilia, virgen y mártir (MO) 1M 4, 36-37; Sal: 1Cro 29, 10-12; Lc  19, 45-48.
Sábado 23: 1M  6,   1-12;  Sal 9;  Lc 20, 27-40.
Domingo 24: Jesucristo, Rey del Universo (S)  2S 5, 1-3; Sal 121; Col 1, 12-20; Lc 23, 35-43.

viernes, 8 de noviembre de 2013

LECTURAS Y COMENTARIOS DOMINGO XXXII T.O. CICLO C - 10 NOVIEMBRE 2013

DOMINGO XXXII TIEMPO ORDINARIO CICLO C – 10 NOVIEMBRE 2013




PRIMERA LECTURA

Lectura del segundo libro de los Macabeos 6.1. 7,1-2.9-14

El Rey Antíoco envío a un consejero ateniense para que obligara a los judíos a abandonar las costumbres de sus padres y a no vivir confirme a las leyes de Dios. En aquellos días, arrestaron a siete hermanos con su madre. El rey los hizo azotar con látigos y nervios para forzarlos a comer carne de cerdo, prohibida por la Ley.
Uno de ellos habló en nombre de los demás: «¿Qué pretendes sacar de nosotros? Estamos dispuestos a morir antes que quebrantar la ley de nuestros padres.».
El segundo, estando para morir, dijo: «Tú, malvado, nos arrancas la vida presente; pero, cuando hayamos muerto por su ley, el rey del universo nos resucitará para una vida eterna.».
Después se divertían con el tercero. Invitado a sacar la lengua, lo hizo en seguida, y alargó las manos con gran valor. Y habló dignamente: «De Dios las recibí, y por sus leyes las desprecio; espero recobrarlas del mismo Dios.».
El rey y su corte se asombraron del valor con que el joven despreciaba los tormentos. Cuando murió éste, torturaron de modo semejante al cuarto. Y, cuando estaba para morir, dijo: «Vale la pena morir a manos de los hombres, cuando se espera que Dios mismo nos resucitará. Tú, en cambio, no resucitarás para la vida.».

SALMO RESPONSORIAL (Sal 16)

Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor

Señor, escucha mi apelación,
atiende a mis clamores,
presta oído a mi súplica,
que en mis labios no hay engaño. R.

Mis pies estuvieron firmes en tus caminos,
y no vacilaron mis pasos.
Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío;
inclina el oído y escucha mis palabras. R.

Guárdame como a las niñas de tus ojos,
a la sombra de tus alas escóndeme.
Yo con mi apelación vengo a tu presencia,
y al despertar me saciaré de tu semblante. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 2,16–3,5

Que Jesucristo, nuestro Señor, y Dios, nuestro Padre, que nos ha amado tanto y nos ha regalado un consuelo permanente y una gran esperanza, les consuele internamente y les dé fuerza para toda clase de palabras y de obras buenas. Por lo demás, hermanos, recen por nosotros, para que la palabra de Dios siga el avance glorioso que comenzó entre vosotros, y para que nos libre de los hombres perversos y malvados, porque la fe no es de todos. El Señor, que es fiel, les dará fuerzas y los librará del Maligno. Por el Señor, estamos seguros de que ya cumplen y seguirán cumpliendo todo lo que les hemos enseñado. Que el Señor dirija su corazón, para que amen a Dios y tengan constancia de Cristo.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Lucas 20,27-38

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos saduceos, que niegan la resurrección, y le preguntaron: «Maestro, Moisés nos dejó escrito: Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer, pero sin hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano. Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos. Y el segundo y el tercero se casaron con ella, y así los siete murieron sin dejar hijos. Por último murió la mujer. Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete han estado casados con ella.».
Jesús les contestó: «En esta vida, hombres y mujeres se casan; pero los que sean juzgados dignos de la vida futura y de la resurrección de entre los muertos no se casarán. Pues ya no pueden morir, son como ángeles; son hijos de Dios, porque participan en la resurrección. Y que resucitan los muertos, el mismo Moisés lo indica en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor "Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob." No es Dios de muertos, sino de vivos; porque para él todos están vivos.».

CREDO NICENOCONSTANTINOPOLITANO

Creo en un solo DIOS, PADRE todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, JESUCRISTO, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz. Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros los hombres y por nuestra salvación, bajó del cielo; y por obra del Espíritu Santo se encarnó de  María,  la  Virgen,  y  se  hizo  hombre.
Y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el ESPÍRITU SANTO, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo, recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo la iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

PLEGARIA UNIVERSAL

Oremos al Señor nuestro Dios, que queire que todos alcancemos la plenitud de la vida:

1.- Por la Iglesia; para que con la palabra y los signos de vida cristiana lleve a todos los hombres la esperanza de la resurrección. Roguemos al Señor.

2.- Por los que viven en la incertidumbre y la desesperanza; para que descubran que Dios no es Dios de muertos, sino de vivos. Roguemos al Señor.

3.- Por todas las gentes que viven todavia una vida infrahumana en la ignorancia y la acrencia de lo necesario; para que puedan resurgir de su situacion desesperada y desarrollar su vida con dignidad. Roguemos al Señor.

4.- Por los aquí reunidos; para que la palabra de Dios prosiga el avance gloriso que comenzo entre nostoros. Roguemos al Señor.

Escucha, Señor la oracion de tu Iglesia, que quieree hacer suyos los anhelos de toda la humanidad y concedenos lo que te pedimos. Por Jesucristo nuestro Señor.

COMENTARIO

Los tres evangelios sinópticos, ya al final de la vida pública de Jesús, nos ofrecen una serie de controversias entre las que figura ésta con los saduceos. El texto de Lc. coincide hasta el v.33 con los textos de Mc y de Mt. Los saduceos eran unos personajes relevantes en la vida política del país, pertenecían más a un partido político que a una secta religiosa. Eran los "colaboracionistas" de la ocupación romana de Palestina. Entre ellas figuraban los sumos sacerdotes. No admitían más autoridad doctrinal que el Pentateuco (los 5 libros atribuidos a Moisés), razón por la que negaban la resurrección de los cuerpos (cf. Hch 23.8), ya que en el Pentateuco no se dice nada al respecto. Este grupo de saduceos se acercan al Maestro con el ánimo de hacerle quedar en ridículo.
Inventan una historia extraña, pero posible, teniendo en cuenta lo dispuesto por la llamada ley de "levirato" (Dt 25. 5s; Gn 38. 8). Probablemente se trata de una objeción típica que utilizaban los saduceos en sus controversias con los fariseos, que sí creían en la resurrección.
En primer lugar, Jesús resuelve la dificultad y denuncia a la vez la ignorancia de sus adversarios  sobre  la Sagrada  Escritura.  Jesús  niega el presupuesto de que el matrimonio continúe en la otra vida, entendiendo la resurrección de modo semejante a como la entiende Pablo en 1 Cor 15, 35-50: la vida resucitada es de otro tipo, y los que entran en ella (que se caracterizan sobre todo porque "ya no pueden morir") viven de manera distinta, sin matrimonio (este es el sentido de la referencia a los ángeles; no significa esta referencia que en la otra vida no existe el cuerpo, sino que en ella el sexo no tendrá función). La nueva situación se define por el hecho de que "son hijos de Dios", debido a que "participan en la resurrección" de Jesucristo.
Resuelta la dificultad, Jesús ofrece un argumento positivo en favor de la Resurrección.
 Se apoya en Ex 3,6 y procede según costumbre rabínica. Sin duda hay en el Antiguo Testamento. otros textos más explícitos que hablan de la resurrección de la carne, pero Jesús prefiere éste por ser del Pentateuco, que, según dijimos, era la única autoridad doctrinal aceptada por los saduceos.
La fuerza del argumento está en que la Palabra de Dios con todas sus promesas a los patriarcas no valdría nada si Dios no les salvara del último enemigo, de la muerte. Si Dios salva, Dios es un Dios de vivos y no de muertos.


PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 11: San Martin de Tours, Obispo (MO) Sb 1, 1-7; Sal 138; Lc 17, 1-6.
Martes 12: San Josafat, Obispo y mártir (MO) Sb 2, 23—3, 9; Sal 33; Lc 17, 7-10.
Miércoles 13: Sb 6, 1-11; Sal 81; Lc 17, 11-19.
Jueves 14: Sb 7, 22—8,1; Sal 118; Lc 17, 20-25.
Viernes 15: Sb 13, 1-9; Sal 18; Lc 17, 26-37.
Sábado 16: Sb 18, 14-16; 19, 6-9; Sal 104; Lc 18, 1-8.
Domingo 17: Ml 3, 19-20ª; Sal 97; 2Ts 3, 7-12; Lc 21, 5-19.