martes, 7 de julio de 2015

HOMILIA DEL PAPA EN ECUADOR

COMPARTIMOS LA HOMILIA DEL PAPA EN ECUADOR


El tercer día del Santo Padre en Ecuador comenzó con un encuentro privado con los obispos del país, en El Parque del Bicentenario, poco antes de la misa.

Allí más de un millón de personas coreaban desde primeras horas de la mañana coreaban: ¡Francisco amigo, estoy haciendo lío! ¡Te queremos Francisco, te queremos! ¡Esta es la juventud del Papa! Niños, jóvenes, familias, ancianos, enfermos… todos esperaban con alegría y entusiasmo la llegada del Pontífice para celebrar la eucaristía.

A las 10 de la mañana, Francisco empezó su recorrido de 4 kilómetros en el papamóvil, desde donde pudo saludar y bendecir a la alegre multitud. Cientos de banderas no solo ecuatorianas, sino también de otros países latinoamericanos, se alzaban ante el paso del Pontífice. Al igual que este lunes en el Palacio Presidencial, unos grandes arreglos florales con 80 mil rosas donadas por los cultivadores, decoraban el altar desde donde el Papa ha celebrado la eucaristía. El Pontífice llevaba una casulla con decoraciones típicas indígenas y la segunda lectura fue leída en Kichwa.

Durante la homilía de la misa dedicada a la evangelización de los pueblos, y en la que han concelebrado 2 mil sacerdotes, el Papa ha indicado que evangelización no consiste en hacer proselitismo, sino en atraer con nuestro testimonio a los alejados, en acercarse humildemente a aquellos que se sienten lejos de Dios y de la Iglesia, a los que son temerosos o a los indiferentes para decirles: “El Señor también te llama a ser parte de su pueblo y lo hace con gran respeto y amor”. Además, ha asegurado que la propuesta de Jesús es concreta no es solo una idea. Asimismo, ha recordado que nuestro Dios nos respeta hasta en nuestras bajezas y en nuestro pecado.

El Papa ha indicado que nuestra respuesta “no es hacernos los distraídos, argüir que no tenemos medios o que la realidad nos sobrepasa”. Nuestra respuesta –ha afirmado– repite el clamor de Jesús y acepta la gracia y la tarea de la unidad. A propósito de la evangelización, el Pontífice ha precisado que “puede ser vehículo de unidad de aspiraciones, sensibilidades, ilusiones y hasta de ciertas utopías”. Y ha añadido que “el anhelo de unidad supone la dulce y confortadora alegría de evangelizar, la convicción de tener un inmenso bien que comunicar, y que comunicándolo, se arraiga”. Del mismo modo, ha subrayado “la necesidad de luchar por la inclusión a todos los niveles, evitando egoísmos, promoviendo la comunicación y el diálogo, incentivando la colaboración”. Asimismo ha advertido que es impensable “que brille la unidad si la mundanidad espiritual nos hace estar en guerra entre nosotros, en una búsqueda estéril de poder, prestigio, placer o seguridad económica”.

Por otro lado ha observado que la inmensa riqueza de lo variado “nos aleja de la tentación de propuestas más cercanas a dictaduras, ideologías o sectarismos”. Tampoco es –ha añadido– un arreglo hecho a nuestra medida, en el que nosotros ponemos las condiciones, elegimos los integrantes y excluimos a los demás. Y a propósito ha recordado que “Jesús reza para que formemos parte de una gran familia, en la que Dios es nuestro Padre y todos nosotros somos hermanos”.


El Papa ha exhortado a los presentes a ser un testimonio de comunión fraterna que se vuelva resplandeciente. “Qué lindo sería que todos puedan admirar cómo nos cuidamos unos a otros”, ha observado Francisco. Y es que “darse” significa “dejar actuar en sí mismo toda la potencia del amor que es el Espíritu de Dios y así dar paso a su fuerza creadora”. Para concluir, ha asegurado que “ésto es evangelizar”, “ésa es nuestra revolución, porque nuestra fe siempre es revolucionaria”, “ése es nuestro más profundo y constante grito”.

LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XV TIEMPO ORDINARIO CICLO B - 12 JULIO 2015

TODO EL MUNDO PREDICA


ORACION COLECTA

Oh Dios, que muestras la luz de tu verdad a los que andan extraviados para que puedan volver al buen camino, concede a todos los cristianos rechazar lo que es indigno de este nombre, y cumplir cuanto en él se significa. Por nuestro Señor Jesucristo.

PRIMERA LECTURA

Lectura de la profecía de Amós 7,12-15

En aquellos días, dijo Amasias, sacerdote de Casa-de-Dios, a Amós: «Vidente, vete y refúgiate en tierra de Judá; come allí tu pan y profetiza allí. No vuelvas a profetizar en Casa-de-Dios, porque es el santuario real, el templo del país.».  Respondió Amós: «No soy profeta ni hijo de profeta, sino pastor y cultivador de higos. El Señor me sacó de junto al rebaño y me dijo: "Ve y profetiza a mi pueblo de Israel."».

SALMO RESPONSORIAL (Sal 84)

Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación

Voy a escuchar lo que dice el Señor:
«Dios anuncia la paz a su pueblo y a sus amigos.».
La salvación está ya cerca de sus fieles,
y la gloria habitará en nuestra tierra. R.

La misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo. R.

El Señor nos dará lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
la salvación seguirá sus pasos. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 1,3-14

Bendito sea Dios, Padre nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales. Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor. Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo, redunde en alabanza suya. Por este Hijo, por su sangre, hemos recibido la redención, el perdón de los pecados. El tesoro de su gracia, sabiduría y prudencia ha sido un derroche para con nosotros, dándonos a conocer el misterio de su voluntad. Éste es el plan que había proyectado realizar por Cristo cuando llegase el momento culminante: recapitular en Cristo todas las cosas del cielo y de la tierra.
Por su medio hemos heredado también nosotros. A esto estábamos destinados por decisión del que hace todo según su voluntad. Y así, nosotros, los que ya esperábamos en Cristo, seremos alabanza de su gloria. Y también ustedes, que han escuchado la palabra de verdad, el Evangelio de su salvación, en el que creyeron, han sido marcados por Cristo con el Espíritu Santo prometido, el cual es prenda de nuestra herencia, para liberación de su propiedad, para alabanza de su gloria.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Marcos 6,7-13

En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto.
Y añadió: «Quédense en la casa donde entren, hasta que se vayan de aquel sitio. Y si un lugar no los reciben ni los escuchan, al marcharse sacudirse el polvo de los pies, para probar su culpa.».
Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.

COMENTARIO

Es posible recibir estas recomendaciones de Jesús de dos maneras. En primer lugar, fijándonos en que: Jesús llama a los doce, los envía de dos en dos, les da sus consignas. Los vamos siguiendo en su trabajo y decimos: “Se necesitan apóstoles, es bueno ser apóstol”. Siente uno ganas de interesarse por la misión, de ayudar a los misioneros; no hay que negarse a darle a Dios un hijo o una hija si Dios lo pide. Otra reacción: sentirse mucho más directamente comprometido. Cuando se sitúa este texto en todo el evangelio de Marcos, se da uno cuenta de que es uno de los puntos con que se acentúa una línea continua: el aspecto misionero de la obra de Jesús. Desde el primer momento, llama a los cuatro: “Les  voy a hacer pescadores de Hombres”. Organiza luego el grupo de los doce y los manda a misionar.  Y su última palabra les abre horizontes inmensos: “Vayan al mundo entero a predicar el evangelio”.  Sobre todo ello puede construirse la idea de que se necesitan especialistas del apostolado, obispos, sacerdotes, misioneros, religiosas y dejamos de lado a la mayoría de cristianos. Hay una doble lógica que compromete a todo cristiano. Si ama de verdad a Cristo, ¿cómo se va a quedar sin voz para él, sin gestos para él? “Nos urge el amor de  Cristo”, decía san Pablo,  que no se dirigía tan sólo a los “responsables”. Y también nos urge el amor de nuestros hermanos. Es bueno tener fe, creer en Cristo, ser llamado a una vida de luz y de amor en este mundo y luego a una vida eterna de gozo. Es bueno saberse y sentirse amado por Dios y tener la experiencia de perdón. Pero ¿cómo no sentir ganas de compartir todo esto? ¡Pues eso es precisamente el impulso “apostólico”!. Pero dijimos: “Es asunto del clero”. El compromiso masivo de los laicos es de hace poco y todavía hay muchos que vacilan. ¿Acaso quiere decir esto que todo el mundo tiene que ponerse a predicar? Si; y de hecho todo el mundo predica. Cuando Jesús envía a  los  primeros  apóstoles se preocupa enormemente de su estilo  de  vida,  convencido  de  que  se enseña sobre todo por la manera de portarse. Pensando en ello puede decir; todo el mundo predica. Un hombre triste, una empleada poco responsable, las personas avaras, los que  se  complacen  en roer  la fama del prójimo, si son conocidos como cristianos, ¡predican!, pero contra la religión: “Si  frecuentar  la Iglesia  es eso...”. Por lo contrario un cristiano honesto, servicial, que tiene una luz en sus ojos, dice ya muchas cosas sin hablar. Y puede hacerse escuchar cuando se presenta la ocasión. A veces hay que predicar directamente. Es una pena que el pudor nos retenga cuando estamos al borde de un anuncio explícito de Cristo. Hay que recordar que en el pueblo de Dios somos llamados a ocuparnos de la fe y de la misión y que todos somos responsables en la Iglesia de Cristo. Cuando contemplamos a Jesús enviando a sus primeros apóstoles a misionar debo decir: “Señor, ¡eso  va  para  mí!”. Se oye  a  cristianos criticar, quedándose en la orilla: “La Iglesia debería hacer esto... La Iglesia debería haber hecho aquello”. Bien; eso es bueno para empezar a participar. Pero hay que ir más lejos, hay que meterse en la corriente misionera de la Iglesia porque tú eres el trozo de la Iglesia; en parte gracia a ti es como ella hace esto o deja de hacer lo otro. La Iglesia no puede ser verdaderamente misionera más que donde es misionera la totalidad de cristianos.

PLEGARIA UNIVERSAL

Que nuestras oraciones lleguen, hermanos a la presencia del Señor y que nuestros ruegos sean escuchados por aquel que escruta  el corazón de todos.

1.- Par que la Iglesia enviada por Cristo al mundo, pueda anunciar el evangelio en todas partes con entera libertad. Roguemos al Señor.

2.- Para que los poderes de este mundo, que impiden  obstaculizan el anuncio del Evangelio, dispongan su actitud de recelo. . Roguemos al Señor.

3.- Para que las Iglesias perseguidas, reducidas al silencio, perseveren en su fidelidad al evangelio y no desfallezcan en las pruebas. . Roguemos al Señor.

4.- Para que nosotros, aquí reunidos nos sintamos enviados, como los doce, donde quiera que nos encontremos, para dar testimonio de nuestra fe. . Roguemos al Señor.

Escucha, Padre todopoderoso, nuestras oraciones y concédenos considerar por encima de todo la grandeza de los favores que nos has otorgado con tu Hijo amado, para que, llenos del Espíritu Santo, anunciemos al mundo, de palabra y con las obras, el plan que has proyectado realizar en nuestros tiempos. Por Jesucristo nuestro Señor.

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

Mira Señor, los dones de tu Iglesia en oraciones, y concede a quienes van a recibirlos crecer continuamente en santidad. Por Jesucristo nuestro Señor.

ORACION DESPUES DE LA COMUNION

Alimentos con esta eucaristía, te pedimos, Señor que  cuantas veces celebramos este sacramento se acreciente en nosotros el fruto de la salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 13: Ex 1, 8-14.22; Sal 123, 1-4.6-8; Mt 10, 34-11,1. Se puede celebrar la memoria de San Enrique (blanco).
Martes 14: San Francisco Solano, Presbítero (F) Is 52, 7-10; (o bien: 1 Co 1, 18-25); Sal 95; Mc 16, 15-20.
Miércoles 15: San Buenaventura, obispo y doctor de la Iglesia (MO) Is 7, 1-9; Sal 47; Mt 11, 20-24.
Jueves 16: Ex 3, 13-20; Sal 104, 1.5.8-9.24-27; Mt 11, 28-30. Se puede celebrar la memoria de Nuestra Señora del Carmen (Blanco)
Viernes 17:   Ex 11, 10-12, 14; Sal 115, 12-15.17-18; Mt 12, 1-8.
Sábado18: Ex 12, 37-42; Sal 135, 1.23-24.10-12.13-15; Mt 12, 14-21.

Domingo 19: XVI Del Tiempo Ordinario. Jr 23, 1-6; Sal 22, 1.3-6; Ef 2, 13-18; Mc 6, 30-34.

miércoles, 1 de julio de 2015

X CONGRESO EUCARÍSTICO NACIONAL Y MARIANO 13 - 16 AGOSTO 2015 PIURA - PERÚ

X CONGRESO EUCARÍSTICO NACIONAL Y MARIANO  13 - 16 AGOSTO 2015 PIURA - PERÚ




CONGRESO TEOLÓGICO 13 - 16 AGOSTO 2015 PIURA - PERÚ



Te esperamos

EL ESCAPULARIO DE LA VIRGEN DEL CARMEN

EL ESCAPULARIO DE LA VIRGEN DEL CARMEN


Quienes reciben la imposición de este Escapulario y lo visten habitualmente, necesitan saber las razones que la iglesia ha tenido para autorizarlo y recomendarlo, bendiciendo e indulgenciando a sus devotos.

De este modo lograrán que les sirva de medio en su perfeccionamiento en la fe de Cristo y alcanzarán con más facilidad la saludable ayuda de la Virgen Santísima, Madre espiritual y medianera de todas las gracias, a la que pretenden honrar. Ella, a los que vivan esta común consagración carmelitana, significada en el Escapulario, los conducirá a una más plena participación de los frutos del Misterio Pascual.

El Escapulario es un símbolo de la protección de la Madre de Dios a sus devotos y un signo de su consagración a María. Nos lo dio La Santísima Virgen. Se lo entregó al General de la Orden del Carmen; San Simón Stock, según la tradición, el 16 de julio de 1251, con estas palabras: «Toma este hábito, el que muera con él no padecerá el fuego eterno».

Alude a este hecho el Papa Pío XII cuando dice: «No se trata de un asunto de poca importancia, sino de la consecución de la vida eterna en virtud de la promesa hecha, según la tradición, por la Santísima Virgen».

Privilegio sabatino

También reconocida por Pío XII, existe la tradición de que la Virgen, a los que mueran con el Santo Escapulario y expían en el Purgatorio sus culpas, con su intercesión hará que alcancen la patria celestial lo antes posible, o, a más tardar, el sábado siguiente a su muerte.

Resumen de las promesas

1. Morir en gracia de Dios.

2. Salir del Purgatorio lo antes posible.

Interpretación

Alcanzar estas promesas supone siempre el esfuerzo personal colaborando con la gracia de Dios. Nos lo enseña con toda claridad el Concilio Vaticano II: «La verdadera devoción... procede de la fe auténtica, que nos induce a reconocer la excelencia de la Madre de Dios, que nos impulsa a un amor filial hacia nuestra Madre y a la imitación de sus virtudes».

Ayuda en la vida

Tanto en los peligros espirituales como en los corporales. Hay muchos hechos que lo atestiguan.

Vinculaciones

El que recibe el Escapulario es admitido en la familia de la Madre de Dios y de la Orden Carmelitana.

Por ello participa de los privilegios, gracias e indulgencias que los Sumos Pontífices han concedido a la Orden del Carmen.

Se beneficia, además, de los méritos, de las penitencias y de las oraciones que se hacen en todo el Carmelo.

Objetivo

Ir más fácilmente a Jesús, según la enseñanza del Concilio Vaticano II: «Los oficios y los privilegios de la Santísima Virgen, siempre tienen por fin a Cristo, origen de toda verdad, santidad y piedad».

Por eso afirmó Pío XII que «nadie ignora, ciertamente, de cuánta eficacia sea para avivar la fe católica y reformar las costumbres, el amor a la Santísima Virgen, Madre de Dios, ejercitado principalmente mediante aquellas manifestaciones de devoción, que contribuyen en modo particular a iluminar las mentes con celestial doctrina y a excitar las voluntades a la práctica de la vida cristiana. Entre éstas debe colocarse, ante todo, la devoción del Escapulario de los carmelitas».

Es una devoción y una forma de culto

Prueban lo primero, incluyéndolo entre las prácticas y ejercicios de piedad marianas, recomendados por el Concilio Vaticano II, las palabras de Pablo VI: «Creemos que entre estas formas de piedad mariana deben contarse expresamente el Rosario y el uso devoto del ESCAPULARIO DEL CARMEN». Y añade tomando las afirmaciones de Pío XII: «Esta última práctica, por su misma sencillez y adaptación a cualquier mentalidad, ha conseguido amplia difusión entre los fieles con inmenso fruto espiritual».

También destaca entre las más antiguas formas de culto, especial y necesario a María Santísima, que cooperan a que «al ser honrada la Madre, sea mejor conocido, amado, glorificado el Hijo, y que, a la vez, sean mejor cumplidos sus mandarniento» (L.G. 66). La celebración de la Virgen del Carmen, 16 de julio, está entre las fiestas «que hoy, por la difusión alcanzada, pueden considerarse verdaderamente eclesiales» (Marialis Cultus 8).

«Este culto se convierte en camino a Cristo, fuente y centro de la comunión eclesiástica» (M. C. 32).

Espiritualidad

Quien entra en comunión con la familia consagrada al amor, a la veneración y al culto a María, queda señalado con un peculiar carácter mariano de espíritu de oración y contemplación, de los diversos modos de apostolado y de la vida misma de abnegación. Asume también un compromiso de imitar a María.

Este don de la Virgen es signo de las muchas gracias que puede ella conceder, como consecuencia de su privilegiada e íntima participación en la historia de la salvación.
Entraña, pues, la experiencia de unas vivencias marianas y espirituales. Ya que «ante todo, la Virgen María ha sido propuesta siempre por la Iglesia a la imitación de los fieles... porque en sus condiciones concretas de vida Ella se adhirió total y responsablemente a la voluntad de Dios» (M. C. 35).

Compromiso

Vida mariana. Es decir: Vivir en obsequio de Jesucristo y de su Madre. Nuestra vida ha de estar informada por la luz y el amor de María, unido estrechamente al de Cristo. El fruto del Escapulario consistirá en que quien lo lleve se esfuerce eficazmente en la imitación de las virtudes de la Santísima Virgen.

Representa la participación en el carisma de la Orden del Carmen, siendo señal como de un contrato entre la Virgen y nosotros, por el cual Ella nos protege y nosotros le estamos consagrados.

La Medalla escapulario



Está autorizado su uso con tal de que por un lado lleve la imagen del Sagrado Corazón de Jesús y por el otro una de la Santísima Virgen: La imposición debe realizarse con Escapulario de tela. A pesar de ello, el mismo San Pío X, al conceder esta dispensa, recomendó el uso del Escapulario de tela. Este es más simbólico, por ser una expresión abreviada del hábito del Carmen,

Indulgencias

Se puede ganar indulgencia plenaria:
1.- El día que se inscribe en la Cofradía.
2.- En la Solemnidad de la Sma. Virgen del Carmen, el 16 de julio.
3.- En la festividad de San Simón Stock, el 16 de mayo.
4.- En la festividad de San Elías, Profeta, el 20 de julio.
5.- En la festividad de Santa Teresa de Jesús, el 15 de octubre.
6.- En la festividad de San Juan de la Cruz, el 14 de diciembre.
7.- En la festividad de Sta. Teresita del Niño Jesús, el 1 de octubre.
8.- En la festividad de Todos los Santos de la Orden, el 14 de noviembre.

Los signos en la vida humana

Vivimos en un mundo hecho de realidades materiales llenas de simbolismo: la luz, el fuego, el agua...

Existen también, en la vida de cada día experiencias de relación entre los seres humanos, que expresan y simbolizan cosas más profundas, como el compartir la comida (signo de amistad), participar en una manifestación masiva (signo de solidaridad), celebrar juntos un aniversario nacional (símbolo de identidad).

Tenemos necesidad de signos o símbolos que nos ayuden a comprender y vivir hechos de hoy o de ayer, y nos den conciencia de que somos como personas y como grupos.

Los signos en la vida Cristiana

Jesús es el gran don y signo del amor del Padre. Él estableció la Iglesia como signo e instrumento de su amor. En la vida cristiana hay también signos. Jesús los utilizó: el pan, el vino, el agua, para hacernos comprender realidades superiores que no vemos ni tocamos.

En la celebración de la Eucaristía y de los Sacramentos (Bautismo, Confirmación, Reconciliación, Matrimonio, Orden Sacerdotal, Unción de los enfermos) los símbolos (agua, aceite, imposición de las manos, anillos) expresan su sentido y nos introducen en una comunicación con Dios, presente a través de ellos.

Además de los signos litúrgicos, existen en la Iglesia otros, ligados a un acontecimiento, a una tradición, a una persona. Uno de ellos es el Escapulario del Carmen.

El Escapulario. Un signo Mariano


Uno de los signos de la tradición de la Iglesia, desde hace siete siglos, es el Escapulario de la Virgen del Carmen. Es un signo aprobado por la Iglesia y aceptado por la Orden del Carmen como manifestación externa de amor a María, de confianza filial en ella y como compromiso de imitar su vida.

La palabra "escapulario" indica un vestido superpuesto, que llevaban los monjes durante el trabajo manual. Con el tiempo se le fue dando un sentido simbólico: el de llevar la cruz de cada día, como discípulos y seguidores de Jesús.

En algunas Órdenes religiosas, como en el Carmelo, el Escapulario se convirtió también en signo de su manera de ser y de vivir.

El Escapulario pasó a simbolizar la dedicación especíal de los carmelitas a María, la Madre del Señor, y a expresar la confianza en su protección maternal; el deseo de imitar su vida de entrega a Cristo y a los demás. Se transformó en un signo mariano.

De las Órdenes Religiosas al pueblo de Dios

En la Edad Media, muchos cristianos quisieron asociarse a las Órdenes religiosas fundadas entonces: Franciscanos, Dominicos, Agustinos, Carmelitas. Surgió un laicado asociado a ellas, por medio de Cofradías o Hermandades. Todas las Órdenes religiosas quisieron dar a los laicos un signo de su afiliación y participación en su espíritu y en su apostolado. Ese signo era una parte de su hábito: la capa, el cordón, el escapulario.

Entre los carmelitas se llegó a establecer el escapulario reducido en tamaño, como la señal de pertenencia a la Orden y la expresión de su espiritualidad.

El valor y el sentido del Escapulario

El Escapulario hunde sus raíces en la tradición de la Orden, que lo ha interpretado como signo de protección materna de María. Tiene, en sí mismo, a partir de esa experiencia plurisecular, un sentido espiritual aprobado por la Iglesia.

Representa el compromiso de seguir a Jesús, como María, el modelo perfecto de todo discípulo de Cristo. Este compromiso tiene su origen en el bautismo que nos transforma en hijos de Dios.

La Virgen nos enseña a:
·       Vivir abiertos a Dios y a su voluntad, manifestada en los acontecimientos de la vida.
·       Escuchar la Palabra de Dios en la Biblia y en la vida, a creer en ella y a poner en práctica sus exigencias
·       Orar en todo momento, descubriendo a Dios presente en todas las circunstancias
·       Vivir cercanos a las necesidades de nuestros hermanos y a solidarizarnos con ellos.

Introduce en la fraternidad del Carmelo, comunidad de religiosos y religiosas, presentes en la Iglesia desde hace más de ocho siglos, y compromete a vivir el ideal de esta familia religiosa: la amistad íntima con Dios en la oración.

Coloca delante el ejemplo de los santos y santas del Carmelo, con los que se establece una relación familiar de hermanos y hermanas.

Expresa la fe en el encuentro con Dios en la vida eterna, mediante la ayuda de la intercesión y protección de María.

Normas prácticas

El escapulario es impuesto por un sacerdote

Puede ser sustituido por una medalla que tenga por una parte la imagen del Sagrado Corazón y por otra la de la Virgen

El Escapulario exige un compromiso cristiano auténtico: vivir de acuerdo con las enseñanzas del evangelio, recibir los sacramentos y profesar una devoción especial a la Sma. Virgen que se expresa, al menos, con la recitación cotidiana de tres avemarías.

Fórmula Breve para la imposición del escapulario

Recibe este Escapulario, signo de una relación especial con María, la Madre de Jesús, a quien te comprometes a imitar. Que este Escapulario te recuerde tu dignidad de cristiano, tu dedicación al servicio de los demás y a la imitación de María.

Llévalo como señal de su protección y como signo de tu pertenencia a la familia del Carmelo, dispuesto a cumplir la voluntad de Dios y a empeñarte en el trabajo por la construcción de un mundo que responda a su plan de fraternidad, justicia y paz.

El Escapulario del Carmen

NO ES:

Un signo protector mágico

Una garantía automática de salvación.

Una dispensa de vivir las exigencias de la vida cristiana.

ES UN SIGNO:

Aprobado por la Iglesia desde hace siete siglos.

Que representa el compromiso de seguir a Jesús como María:
·       Abiertos a Dios y a su voluntad.
·       Guiados por la fe, la esperanza y el amor.
·       Cercanos a las necesidades de los demás.
·       Orando en todo momento y descubriendo a Dios presente en todas las circunstancias.

Que introduce en la familia del Carmelo

Que aumenta la esperanza del encuentro con Dios en la vida eterna con la ayuda de la protección e intercesión de María.


LECTURAS Y COMENTARIO DOMINGO XIV TIEMPO ORDINARIO CICLO B - 5 JULIO 2015

SE EXTRAÑABA DE SU FALTA DE FE



ORACION COLECTA

Oh Dios, que por medio de la humillación de tu Hijo levantaste a la humanidad caída, concede a tus fieles la verdadera alegría, para que quienes han sido librados de la esclavitud del pecado alcancen también la felicidad eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.

PRIMERA LECTURA

Lectura de la profecía de Ezequiel 2,2-5

En aquellos días, el espíritu entró en mí, me puso en pie, y oí que me decía: «Hijo de Adán, yo te envío a los israelitas, a un pueblo rebelde que se ha rebelado contra mí. Sus padres y ellos me han ofendido hasta el presente día. También los hijos son testarudos y obstinados; a ellos te envío para que les digas: "Esto dice el Señor." Ellos, te hagan caso o no te hagan caso, pues son un pueblo rebelde, sabrán que hubo un profeta en medio de ellos.».

SALMO RESPONSORIAL (Sal 22)

Misericordia, Señor, misericordia

A ti levanto mis ojos,
a ti que habitas en el cielo.
Como están los ojos de los esclavos
fijos en las manos de sus señoresR.

Como están los ojos de la esclava
fijos en las manos de su señora,
así están nuestros ojos en el Señor,
Dios nuestro, esperando su misericordia. R.

Misericordia, Señor, misericordia,
que estamos saciados de desprecios;
nuestra alma está saciada del sarcasmo de los satisfechos,
del desprecio de los orgullosos. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 12,7b-10

Para que no tenga soberbia, me han metido una espina en la carne: un ángel de Satanás que me apalea, para que no sea soberbio. Tres veces he pedido al Señor verme libre de él; y me ha respondido: «Te basta mi gracia; la fuerza se realiza en la debilidad.» Por eso, muy a gusto presumo de mis debilidades, porque así residirá en mí la fuerza de Cristo. Por eso, vivo contento en medio de mis debilidades, de los insultos, las privaciones, las persecuciones y las dificultades sufridas por Cristo. Porque, cuando soy débil, entonces soy fuerte.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Marcos 6,1-6

En aquel tiempo, fue Jesús a su pueblo en compañía de sus discípulos.
Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada: «¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es ésa que le han enseñado? ¿Y esos milagros de sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?»
Y esto les resultaba escandaloso.
Jesús les decía: «No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa.»
No pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se extrañó de su falta de fe. Y recorría los pueblos de alrededor enseñando.

COMENTARIO

Cuando oímos esta observación de Marcos: “Se extrañaba de su falta de fe”, sentimos cierto temor: ¿y yo? ¡Bienaventurado temor, porque nunca estaremos bastantes atentos a la salud  de nuestra  fe; vivir alguna cosa con Jesús depende por entero de la fuerza de nuestra confianza en  él. Podríamos decir que estamos repitiendo, pero es el evangelio el que se repite; no ha sido escrito más que para eso: despertar, nutrir, hacer progresar nuestra fe en Jesús. Esa fe es nuestra mirada sobre él, nuestro trato con él, nuestra unión con él, el medio de amarlo cada vez más, sin “escandalizarnos nunca de él”, como nos advierte también aquí Marcos. Lo que ocurrió en Nazareth puede sucedernos a nosotros. Había venido “a su patria”, o sea, a su misma casa, y es precisamente esta familiaridad con él la que hace a esos hombres de Nazareth, una pequeña aldea en donde todo el mundo se conoce muy bien, ciegos y sordos. Impresionados por este hecho, Jesús les recuerda el refrán: “Sólo en su tierra desprecian a un profeta”. Nos lo dice también a nosotros: aquí está la intención de este relato de Marcos. Creemos conocer a Jesús.
Él forma parte de nuestra vida, por así decirlo. Respecto a los no-creyentes nosotros somos paisanos  suyos, hemos  tratado  siempre  con  él. Algunas veces esta familiaridad con él nos cansa, la lectura del evangelio nos aburre; es algo bien conocido.  Porque  hacemos  lo   que nunca deberíamos hacer: una lectura distraída, despreocupada. El evangelio merece algo más. Merece el esfuerzo de  meditación  que  hacemos en este momento para reventar toda esa familiaridad y desembocar en el asombro: ¡Señor, qué difícil eres de conocer! Allí comienza la aventura. Salimos de la aldea en donde Jesús era tan conocido que nadie se interesaba por él. Sentimos que hemos de deshacernos de estas ideas rutinarias.  Nos parecía que esas ideas nos hacían vivir algo con él. Pero alimentaban tan pobremente nuestra fe que “Jesús no podía hacer ningún  milagro por nosotros”. Si nos preguntamos por el vigor de nuestra fe, hay aquí un test muy  fácil: cuanto más fuerte es, más lo busca. Jesús puede entonces ser  Jesús para nosotros; conociéndolo mejor, le pedimos más. Su decepción de Nazareth debe afectarnos muy profundamente: “Se extrañaba de su falta de fe”. Señor, ¡Me gustaría tanto no decepcionarte! Cuando abrimos el evangelio con hambre de conocer a Jesús mucho más, descubrimos los horizontes  de  sus  tres  países: es de Nazareth, ciertamente, pero también  es de  la Trinidad y ahora de  la  resurrección.
Habita en Dios  y cohabita con todos los hombres. Ese ir y venir entre Dios y los hombres, cuando uno está cerca de él, produce vértigo algunas veces: “¿De dónde le viene esto?”. Vislumbra que creer en él es un camino largo y difícil pero, ¿en qué camino quedaríamos más colmados?

PLEGARIA UNIVERSAL

Pidamos, hermanos, al Señor que escuche nuestras suplicas y acoja nuestras peticiones:

1.- Por todos los que han recibido en la Iglesia el  encargo de anunciar la palabra de Dios; para que, fieles al mensaje, sepan presentarlo a todos con lenguaje inteligible. Roguemos al Señor.

2.- Por los que dan crédito al Evangelio que resuena en sus oídos; para que sean capaces de reconocer la palabra salvadora de Dios en la envoltura de la palabra humana. Roguemos al Señor.

3.- Por nosotros, aquí reunidos; para que escuchemos la palabra de Dios, meditándola en nuestro corazón y así influya en nuestra vida. Roguemos al Señor.

4.- Para que los maestros a los cuales saludamos al acercarse su día, posean la ciencia necesaria en su profesión, para ser competentes, en el arte pedagógico. Roguemos al Señor.

Escucha, Padre santo, nuestras oraciones e ilumínanos con la luz de tu Espíritu, para que, sintiéndonos pobres y débiles,  experimentemos la fuerza de Cristo y el poder de su resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor.

PALABRA DE DIOS Y SANTORAL DE CADA DÍA

Lunes 06: Gn 28, 10-22ª; Sal 90, 1-4.14-15; Mt 9, 18-26.
Martes 07: Gn 32, 22-32, Sal 16, 1.2-3.6-8.15, Mt 9, 32-38.
Miércoles 08: Gn 41, 55-57; 42, 5-7.17-24; Sal 32, 2-3.10-11.18-19; Mt 10, 1-7.
Jueves 09: Gn 44, 18-21. 23b-29; 45, 1-5; Sal 104, 16-17.18-19.20-21, Mt 10, 7-15.
Se puede celebrar la memoria de los santos Agustín Zhao Rong y compañeros mártires (rojo).
Viernes 10: Gn 46, 1-7.28-30; Sal 36, 3-4.18-19.27-28.39-40; Mt 10, 16-23.
Sábado 11: San Benito Abad  (MO)
Gn 49, 29-32; 50, 15-26; Sal 104, 1-4.6-7; Mt 10, 24-33.
Domingo 12: XV del Tiempo Ordinario. Am 7, 12-15;  Sal 84, 9-14; Ef 1,  3-14;  Mc  6, 7-13.

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

La Oblación que te ofrecemos, Señor nos purifique, y cada día nos haga participar con mayor plenitud de la vida del reino glorioso. Por Jesucristo nuestro Señor.

ORACION DESPUES DE LA COMUNION

Alimentados, Señor, con un sacramento tan admirable, concédenos sus frutos de salvación y haz que perseveremos siempre cantando tu alabanza. Por Jesucristo nuestro Señor.